miércoles, 4 de abril de 2012

Raúl Cervantes Ahumada, a 15 años de su partida


El 4 de abril de 1997, hoy hace 15 años, México y la Universidad Nacional Autónoma de México, despidieron a uno de sus hijos más prominentes en el campo del Derecho: el Dr. Raúl Cervantes Ahumada. Nació un 24 de junio de 1912 en la antigua hacienda de "El Amole", en Guasave, Sinaloa, propiedad de su familia desde el siglo XIX. De modo que este año también celebramos el centenario de su nacimiento. La historia de Raúl Cervantes Ahumada es muy rica en acontecimientos, en anécdotas, y sobre todo, en la trascendencia que sus aportaciones dieron a México y a la UNAM. Comentaré algunos de ellos.

Los Cervantes fueron un referente en Sinaloa desde el siglo XIX y al inicio del XX. El Gral. Álvaro Obregón incluso, paró en "El Amole" a saludar a Don Serafín Cervantes, padre de Raúl, en su ruta hacia la Ciudad de México. En 1929, durante su histórica campaña presidencial, José Vasconcelos, a instancias de su cercano colaborador y alumno, Herminio Ahumada, fue a Guasave a hacer campaña, y éste le pidió que lo acompañara a saludar "a sus primos, los Cervantes". Según quedó plasmado en los escritos del propio Vasconcelos, éste quedó muy impresionado, al encontrar en la biblioteca de Don Serafín, una colección muy completa de la Revista de Occidente, fundada por José Ortega y Gasset. Años después, Herminio Ahumada casaría con la hija de Vasconcelos, generándose de esta manera un parentesco político y una amistad fructífera entre José Vasconcelos y Raúl Cervantes Ahumada, y entre la hija de aquél y la esposa de este último, que duraría toda la vida.

Egresado de preparatoria del Colegio Civil Rosales (Hoy Universidad Autónoma de Sinaloa), y bajo circunstancias económicas que en ese momento fueron muy complicadas para la familia Cervantes, el joven Raúl Cervantes Ahumada, decidió estudiar Leyes, y sin dinero en la bolsa llegó a la Ciudad de México a inscribirse en la Escuela Nacional de Jurisprudencia (hoy Facultad de Derecho de la UNAM). De ella se recibió con honores en 1939, teniendo un sínodo de lujo: Mario De la Cueva, Luis Recaséns Siches y Eduardo García Máynez, todos referentes obligados del Derecho en México, como él mismo lo sería años después.

En 1944, ya como profesor de Derecho Mercantil, la UNAM no fue ajena al ajetreo de la Segunda Guerra Mundial. En ese año se presentó un grave conflicto estudiantil derivado de las políticas progermánicas y de claro apologismo hitleriano del entonces Rector Brito Foucher. Dicha situación llevó a la mayoría de los profesores de la Universidad a desconocerlo como Rector, y a designar un Directorio (autoridades provisionales de la Universidad), de la cual fueron electos Don Manuel Gual Vidal como Rector interino, y un joven Raúl Cervantes Ahumada de 32 años de edad, como Secretario General de la UNAM. Ante esta situación, el Presidente Manuel Ávila Camacho terminó interviniendo en el conflicto, pidiéndole a ambos grupos presentar sus renuncias, y convocar a una Junta de ExRectores (génesis de la Junta de Gobierno de la UNAM), para nombrar a un nuevo Rector. Entre esa junta de ExRectores se encontraba Don Manuel Gómez Morin. Finalmente la Junta de ExRectores designó a Don Alfonso Caso como Rector de la UNAM, y éste le encargó a Cervantes Ahumada elaborar un nuevo proyecto de Ley Orgánica de la UNAM, mismo que una vez concluido, le fue entregado al Presidente Ávila Camacho, quien lo presentó al Congreso de la Unión. Así fue promulgada en 1945 la Ley Orgánica de la UNAM, creación de Raúl Cervantes Ahumada, misma que está vigente hasta hoy. Meses después, Raúl Cervantes Ahumada fue designado Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

En 1950, fue profesor fundador del Doctorado en Derecho de la Facultad de Derecho de la UNAM, con especial predilección en el Derecho Mercantil y en el Derecho Marítimo, temas ambos, de los cuales llegaría a ser considerado referente obligado de talla internacional. Sus obras Derecho Mercantil, Títulos y Operaciones de Crédito, Derecho de Quiebras y Derecho Marítimo, fueron traducidos a varios idiomas. Durante su vida, formuló los Códigos Marítimos y de Comercio de varios países.

Hasta antes de Cervantes Ahumada, era reconocido que el territorio de los países con salida al mar, abarcaba solamente 9 millas náuticas. Con base a sus estudios, logró elaborar un proyecto detallado que demostraba que la jurisdicción de dichos estados debía prolongarse hasta una zona económica exclusiva de 200  millas náuticas. Aspecto que fue reconocido por la ONU, y que México incorporó a su artículo 27 constitucional, a instancias suyas. Esa es quizás las mayor aportación jurídica de Raúl Cervantes Ahumada, y la que lo catapultaría a la inmortalidad: haber sido el único mexicano desde 1847 en aumentar por la vía del Derecho, el tamaño del terrotorio nacional.

Otras facetas de Raúl Cervantes Ahumada, fueron el ajedrez, la cacería, la pesca, la historia y la poesía. Gran aficionado al ajedrez durante toda su vida, Cervantes Ahumada llegaría a disputar de joven una partida con el genio ajedrecista cubano José Raúl Capablanca, y le aguantó más de 40 jugadas, sin que se notara un claro ganador. El propio Capablanca reconocería que le costó mucho trabajo ganarle la partida.

Como historiador  y narrador, escribió muchos textos, de los que sobresalen entre otros, Hernández de Villafaña, fundador de Guasave, Relatos Sinaloenses y Buenavista de Cuéllar (Epopeya de un pueblo). También escribió Sinaloa, Raíz y Proyección de su Historia. Poemas famosos de él, traducidos incluso al chino, fueron Intrascendente voz, En Marco del Silencio, Este Canto, Servidumbre de Amor, Escala al Viento, y Omar al Khayam. En este último tradujo los poemas del famoso poeta persa. Incluso fue autor de libros de cocina sinaloense.

En 1985, la Universidad de Arizona, elaboró una investigación con el apoyo de la ONU, para analizar la obra y trayectoria de juristas de todos el mundo, y le otorgó a Raúl Cervantes Ahumada una condecoración como el jurista con mayor repercusión a nivel internacional. Ese mismo año, la UNAM lo nombró Maestro Emérito, que es la mayor distinción a la que puede llegar un profesor universitario. La Facultad de Derecho también lo condecoró en 1989 por sus 50 años de vida académica, en un acto conjunto con otro ilustre jurista: Don Rafael Preciado Hernández. Un aula de la Facultad de Derecho lleva el nombre de Raúl Cervantes Ahumada.

Durante 57 años, Raúl Cervantes Ahumada fue profesor de la Facultad de Derecho, y por sus aulas, pasaron lo mismo presidentes de la República, gobernadores, y muchos de las más brillantes mentes del Derecho en México en los últimos 70 años. Gran amigo suyo y condiscípulo, fue el Presidente Adolfo López Mateos, de quien fue además su asesor más cercano.

El Dr. Raúl Cervantes Ahumada falleció en la Ciudad de México el 4 de abril de 1997. Su muerte fue dolorosa para todos nosotros, su familia. A él debo ser abogado, y el amor que le tengo a mi país, a la historia y a la Universidad. A sus funerales, acudió la clase política y jurídica del país entero. Un día después de su muerte, la UNAM le organizó un homenaje de cuerpo presente, en el Aula Magna Jacinto Pallares de la Facultad de Derecho. El orador principal ese día, fue otro gran amigo suyo: Ignacio Burgoa Orihuela. A ese homenaje acudió un conmovido Miguel de la Madrid, quien fue además, el primero en darle el pésame a mi abuela y a mi mamá.

Conforme a su voluntad, sus cenizas las fuimos a depositar a la Bahía de Navachiste, en Guasave. De nuevo su amor al mar. Tal vez su epitafio lo escribió muchos años antes, con el trabajo con el que ingresó a la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística: "En sus remotos orígenes, la vida nació del mar; en el dramático momento de su madurez histórica, ¡el hombre vuelve hacia el mar para buscar la vida!".

En 1998, el H. Congreso de Sinaloa ordenó colocar su nombre con letras de oro en el Muro de Honor de su recinto. Ese evento, junto con sus funerales, son dos de los momentos más emotivos de mi vida.

Hoy lo recordamos a 15 años de su partida. Y sigue presente entre nosotros como si nunca se hubiera ido. ¡Qué gran personaje!

2 comentarios:

  1. Casi siempre escribes bien, pero lo haces mejor cuando te sale del corazón, te quedo bien el blog de hoy.
    Enhorabuena.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Armando Rodríguez C.10 de abril de 2012, 18:58

      Muchas gracias! En efecto, fue con el corazón!

      Eliminar

Bienvenidos todos los comentarios, sin restricciones. Aquí seré siempre respetuoso de la libertad responsable de opinar y de decir.